Naturaleza

Naturaleza

La naturaleza del Pirineo Aragonés es, sin duda, uno de sus grandes atractivos: sus picos y montañas, los parques naturales, la gran cantidad de excursiones que se pueden hacer, los pueblos bonitos del Pirineo, los ríos en los que bañarse cerca de Jaca… Se pueden hacer cantidad de actividades al aire libre en La Jacetania y alrededores. Sin apenas salir de Jaca podrás disfrutar de unos paisajes que te harán sentir pequeño ante tanta grandeza. Si te gusta la naturaleza, has elegido bien tu destino.

Puente de San Miguel

El Puente de San Miguel está en Jaca y es una de las zonas favoritas durante los meses más calurosos para refrescarse en su río sin salir de la ciudad. Esto también tiene sus inconvenientes, ya que debido a su cercanía, a menudo está abarrotado de bañistas, pero es una buena opción si te alojas en Jaca y no tienes tiempo o ganas de salir de Jaca.

Villanúa

La cueva de las Guixas está en Villanúa a los pies del Pico Collarada y se puede visitar. El pueblo de Villanúa está a aproximadamente 10-15 minutos de Jaca en coche, por lo que se puede aprovechar una mañana para conocer el pueblo, la cueva, tomar un aperitivo e incluso hacer alguna actividad. 

El agua ha ido poco a poco dando forma a este espacio subterráneo que se dice, es uno de los lugares favoritos por las brujas para organizar sus aquelarres. Además de la belleza natural de estas cuevas, los más pequeños quedarán encandilados con las leyendas que hay sobre ellas.

Collarada e ibón de Ip

El pico Collarada, de 2.886 metros de altitud, está en Villanúa y es la cima más alta de La Jacetania. Es una de las más emblemáticas ya que se puede ver desde muchos puntos y municipios de alrededor, por ello, es también una de las ascensiones favoritas por los turistas amantes de la montaña. Forma parte del circo de Ip y, de hecho, si optáis por hacer una excursión por esta zona, cerca de Collarada, encontraréis el ibón de Ip, donde os recomendamos hacer un pequeño almuerzo disfrutando de las vistas.

Valle de la Garcipollera, Villanovilla, ermita de Iguacel y Bergosa

La Garcipollera es un lugar lleno de vida (especialmente animal) que a veces pasa desapercibido. Es una de las zonas con más ciervos del país y si os acercáis a visitarla, es muy probable que veáis alguno. Aquí se encuentran las badinas de la Garcipollera, donde podréis refrescaros en el río durante los días de calor.

Villanovilla es el único pueblo habitado del valle de la Garcipollera y una muy buena opción si queréis disfrutar de la deliciosa cocina aragonesa. Desde Villanovilla (aunque también desde Castiello de Jaca) se puede ir hasta la ermita de Iguacel, otra obra de arte románico, como tantas en la zona de la Jacetania.

Bergosa es un pueblo del Valle de la Garcipollera que tuvo menos suerte que Villanovilla y actualmente está abandonado. Está a solo 10 minutos de Jaca en coche y es un buen lugar para visitar y reflexionar sobre la despoblación rural, ya que las casas en ruinas que lo habitan, tienen propietarios, afectados por la España vaciada, que se niegan a que su pueblo desaparezca. Desde este hermoso pueblecito también se puede ascender a Collarada.

Las pozas de Abi, en Aísa

Aísa es un pueblo cerca de Jaca, aproximadamente a una media hora. Se encuentra un poco más arriba de Borau y es una buena opción si queréis hacer una excursión corta. Podéis ir a visitar el pueblo, callejear y refrescaros en las pozas de Abi, un entorno natural con zona de merendero y cascadas, los pequeños y los perros disfrutan como enanos.

Peña Oroel

La Peña Oroel es un monte de 1.769 metros de altura, no es demasiado alto, pero tiene mucha personalidad, de hecho, es un elemento icónico de Jaca, ya que se puede ver desde prácticamente cualquier punto de la ciudad. Es una montaña rodeada de leyendas que hablan de oro, caballeros y lucha, se dice que unas hogueras en su cumbre fueron la señal para que comenzase la batalla de la Reconquista de Aragón.

Ascender hasta la cruz que corona el Monte Oroel es una excursión idónea para hacer con niños. Es una excursión sencilla para todos los miembros de la familia y por ello, la favorita de muchos. Hay varias opciones: muchos optan por ir andando desde Jaca a Barós, seguir hasta el Parador de la Peña Oroel y después hasta la cumbre, donde os espera la imponente cruz de Oroel, esta excursión es de aproximadamente 3 horas. Aunque también se puede ir en coche hasta Barós (a 3 km de Jaca) para ahorrar media hora o ir en coche hasta el Parador y desde ahí continuar a pie. 

El Parador de la Peña Oroel es un sitio genial para descansar y reponer fuerzas, está a mitad de camino y cuando hace buen tiempo el bar está abierto.

Canfranc, cascada las negras y Coll de Ladrones

Canfranc está junto al puerto de Somport (carretera que une España y Francia) y en realidad se divide en dos poblaciones: Canfranc pueblo y Canfranc Estación. Ambas muy bonitas y cercanas, por lo que podréis visitarlas sin problema. Si optáis por visitar esta localidad, no podéis perderos la Estación Internacional de Canfranc, que cada año recibe a miles de turistas a pesar de que lleva muchos años cerrada. 

Podéis acercaros a verla o reservar una visita guiada. Desde Canfranc se puede hacer una sencilla excursión a Coll de Ladrones, fortificación militar en la frontera con Francia que fue abandonada por las constantes filtraciones y que, aunque fue reocupada, finalmente se cerró en 1961.

 Si visitáis Canfranc en verano, podéis dejar el coche en Coll de Ladrones y hacer una pequeña ruta de senderismo hasta la Cascada de las Negras, también denominada Cascada Divina, donde podréis daros un chapuzón los días más calurosos.

Astún, lagos de truchas, Candanchú y el bosque de las hayas

Seguramente habréis oído hablar de Astún y Candanchú, las pistas de esquí más cercanas de Jaca, a una media hora y a solo 10-15 minutos de Canfranc. Además de la evidente oferta de ocio, también podéis visitarlas para hacer rutas de senderismo en verano y bañaros en los lagos de truchas (Astún) o para disfrutar del paisaje en invierno. Hacer una excursión a estas estaciones de esquí y parar a comer de bajada en Canfranc, es una buena opción para un día completo en el Pirineo.

Al bosque de las hayas se puede acceder desde Candanchú dejando el coche en el parking de Pista Grande o desde Francia (que no os engañe, la frontera está muy cerca y se tarda lo mismo). Si os decidís por Francia podréis haceros alguna foto divertida pasando la frontera y disfrutar de un paseo por este misterioso bosque encantado.

Valle de Hecho, Hecho y Siresa

El valle de Hecho pertenece a la Jacetania y en él se encuentra parte de los Valles Occidentales, territorio de osos en el Pirineo hasta que murió el último oso pardo pirenaico aunque posteriormente se reintrodujeron otros ejemplares. Hecho es uno de los pueblos cerca de Jaca que merece la pena visitar y está a solo media hora en coche. En sus alrededores encontrareis unos parajes naturales impresionantes, ríos en los que refrescaros, preciosas rutas de senderismo y bonitos pueblos como Siresa y una gastronomía para chuparse los dedos.

Boca del Infierno

La Boca del Infierno es una grieta de un kilómetro y medio, situada en el valle de Hecho y bañada por el río Aragón Subordán, donde en otra zona de más fácil acceso podréis bañaros. Desde la carretera la vista ya es sobrecogedora, pero que no os engañe lo peligroso del nombre, si queréis verlo más de cerca, la mejor opción es haciendo barranquismo.

Valles occidentales y Selva de Oza

El Parque Natural de los Valles Occidentales está a unos 50 minutos de Jaca en dirección Hecho, pero si tenéis tiempo, es una de las mejores opciones para desconectar y disfrutar de lo que nos brinda la naturaleza. Está en la parte noroeste de los Pirineos tocando Francia y Navarra. 

Sin duda, su biodisversidad hace que sea una excursión ideal para los amantes de la ornitología. Entre su flora destacan los grandes bosques de hayas y abetos y entre la fauna, la gran cantidad de aves que aquí habitan, además de otros que se dejan ver menos como zorros, osos pardos, sarrios, corzos o nutrias.

La Selva de Oza forma parte de los Valles Occidentales y por ella pasa el río Aragón-Subordán. Hay varios merenderos al aire libre que hacen que sea una buena opción para una excursión en familia. En ella se encuentra un paso antiguamente utilizado por los peregrinos que iban al Camino de Santiago y también tres dólmenes. Es uno de los destinos favoritos para el avistamiento de aves en el Pirineo: quebrantahuesos, buitres y águilas son algunos de los más majestuosos. Una vez más, es un paraje donde la protagonista es la naturaleza.

Aguastuertas

Aguastuertas es un valle que te dejará sin aliento (durante el recorrido y cuando llegues). Desde Selva de Oza se accede fácilmente a la ruta de Aguastuertas: hay que dejar el coche en el parking de Guarrinza, una explanada pasado el camping de Oza. Desde aquí la ruta es bastante lineal y el recorrido total es de aproximadamente 6 km. 

El ganado que pasta por este territorio y la belleza que lo rodea, lo convierten en una de las mejores excursiones en familia por el Pirineo. Os recomendamos llevar una mochila con almuerzo para disfrutar, una vez lleguéis al Valle de Aguastuertas, de la mejor manera posible.

Ibón de estanés

El ibón de Estanés es uno de los más frecuentados del Pirineo. La ruta para llegar al ibón de Estanés coincide en muchos puntos con la anterior de Aguastuertas. Por lo que los primeros pasos a seguir serán los mismos: deberéis dejar el coche en el parking, llegar hasta el refugio, y una vez que se llega a Aguastuertas, hay que atravesar todo el valle hasta llegar al Puerto de Escalé.

El recorrido total de esta ruta son aproximadamente 16 kilómetros, esto, junto al último tramo en el que tras desviarnos a la
derecha debemos seguir hasta el lago glaciar por una empinada canal, hace que no sea una ruta demasiado adecuada para hacerla con niños, por el esfuerzo que conlleva. Aún así, si tenéis la oportunidad, os la recomendamos porque es un entorno espectacular.

Ibón de Acherito

El Ibón de Acherito es el lago glaciar más occidental del Pirineo. La excursión este lago es una de las más famosas y preferidas del Valle de Hecho. Para llegar, hay que dejar el coche en un parking con mesas de picnic que hay a mano izquierda en la carretera de Guarrinza. Después solo tendréis que cruzar el puente y seguir el sendero marcado hacia el barranco de las Foyas. Desde este punto deberéis continuar una ruta bastante lineal y de pendiente considerable durante unas dos horas. Las vistas y el entorno harán que vuestro esfuerzo haya merecido la pena.

Bisaurin

El Bisaurín, con 2.670 metros de altitud, es una de las cumbres más conocidas del Pirineo Aragonés. Se puede iniciar la ascensión desde varios puntos, aunque lo más habitual es comenzar en Lizara. El recorrido dura aproximadamente 6 horas y al carecer de dificultades técnicas, hace que sea un pico muy atractivo para los aficionados de la montaña.

Ansó y valle de Zuriza

Ansó es uno de los pueblos más bonitos del Pirineo Aragonés, incluso desde antes de llegar, ya que el camino discurre por una carretera que parece enclavada en las rocas, unas vistas poco aptas para vertiginosos. Está a unos 50 minutos de Jaca y cuando finalmente llegas, Ansó parece sacado de un cuento de hadas y además de su belleza, lo tiene todo: naturaleza, actividades al aire libre, patrimonio cultural y arquitectónico en gran parte procedente de los privilegios que obtuvo años atrás por parte de los diferentes reyes de Aragón por ser un enclave fronterizo estratégico y por último, pero no menos delicioso, es el lugar ideal para degustar la típica cocina aragonesa: migas de pastor, carnes de animales
autóctonos y de caza, setas…

En lo alto de Ansó y dentro del Parque Natural de los Valles Occidentales, se encuentra el valle de Zuriza, desde donde se pueden hacer varias rutas de senderismo y donde se encuentra el considerado como “único bosque puro de hayas en Aragón”. Si tenéis la oportunidad, Zuriza es un lugar al que ir para perderse paseando y en otoño sus bosques se vuelven especialmente bonitos.

El parque nacional de Ordesa y Monte Perdido se divide a su vez en seis sectores: Añisclo, Escuaín, Pineta, Ordesa, Monteperdido y Bujaruelo, cada uno de ellos con varias rutas de senderismo que esperan a sus visitantes. Pasar un día en Ordesa y Monteperdido es todo un regalo a la vista y una de las mejores opciones si vamos con niños, queremos desconectar o disfrutar de la naturaleza. 

Se puede ir simplemente a perderse entre sus árboles o hacer alguna de sus rutas como: la cola de Caballo, una de las más conocidas de esta zona y por la que recorreréis numerosas cascadas cuyo sonido os llevará a un estado de relax absoluto. Está aproximadamente a una hora de Jaca conduciendo. Que no os pueda la pereza, volveréis renovados.